Sagrada Comunión



Preparar nuestras Comuniones, recibir con devoción, dar gracias.

El pan y el vino se convierten realmente en el cuerpo y la sangre de Cristo: «Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida». Preparar nuestras Comuniones, recibir la Eucaristía con devoción, dar gracias después de haber comulgado.

(Homilía que corresponde al domingo 20 del tiempo ordinario, ciclo B)