Obediencia



Lo natural es obedecer

La Creación tiene una “pasividad” admirable: todo obedece perfectamente los designios del Creador. Aprendamos de la naturaleza, porque lo natural es obedecer. La Providencia del Padre, la Palabra del Hijo, las mociones interiores del Espíritu Santo… si nos adherimos gozosamente a ese querer seremos, como Jesús en Getsemaní, asumidos al Padre.



Obedecer salva

El evangelio del miércoles de la semana XXX del tiempo ordinario nos presenta a Jesús advirtiendo que Él no reconocerá ante su Padre a algunos que convivieron con Él y lo vieron hacer milagros. Advirtamos nuestra condición de criaturas, que deben ante todo obedecer los distintos modos en que Dios, comenzando por la misma realidad.