Caridad



Decídete por la caridad

María Santísima “reúne en sí y refleja en cierto modo las verdades supremas de la fe” (LG 65). En la bondad de Ella encontramos al Dios-Amor. Aprendamos a ver a los demás no como ajenos, sino como algo propio, tal como Dios los ve. Cualquier desprecio o desdén hacia alguien es desprecio y desdén a Dios. En la duda, decídete siempre por la caridad.



Si te amas te pierdes

En la fiesta de san Lorenzo, recordamos que Dios nos pide la entrega del yo. El que se ama a sí mismo, se pierde; el que entrega su vida, la encuentra. “Baja si quieres subir, pierde si quieres ganar, sufre si quieres gozar, muere si quieres vivir”. Los últimos serán los primeros.



Opta por la caridad

En el Himno a la caridad, San Pablo nos presenta la excelencia de la virtud, además de sus características y de su permanencia en la eternidad. Tan grande es, tanto vale, que supera cualquier otra virtud: la invitación es, pues, a decidirnos siempre por ella.