Contemplación



Al despertar, Señor, contemplaré tu Rostro.

“Al despertar, Señor, contemplaré tu Rostro” (Salmo 16). ¿Al despertar por la mañana? No, al despertar con la luz de la eternidad. “Espero saciarme de tu vista”: es nuestra ilusión, que nuestra primera visión luego del trance de nuestra muerte sea el Rostro de Jesús. Preparemos ese momento, con el ansia de verlo y con el desprendimiento de los bienes de la tierra.



La Intimidad divina

El día 27 de junio se celebra la fiesta de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Es un buen día para considerar que el ámbito familiar es una imagen del modo como quiere Dios que nos relacionemos con Él. La intimidad a que nos conduce la vida de oración es ontológica, permanente, continuada y creciente. No desviarnos de tan maravilloso plan.



Cielo adelantado en la oración

¡Qué bueno es Dios!, exclama a veces la gente. Pero ni siquiera remotamente sospechamos lo bueno que es, y lo que tiene preparado para nosotros. La casa del Padre, el lugar de la luz, del amor y de la vida. Adelantemos el cielo con nuestra contemplación, siguiendo el proceso que recomienda santa Teresa.