Abandono en Dios

 

Alguien te conduce

El hombre es un ser llamado. Comprender esta verdad, que es corolario del reconocimiento de un Dios infinito, lleva a una actitud de abandono y seguridad, propia de los niños. Aprender a discernir los mensajes de Dios, que nos irán llevando, de modo suave y dichoso, hasta la unión del amor.



Fe y abandono

¿Quieres alegrar a Jesús? Cree absolutamente en su Palabra, y abandónate a su acción. Pero con abandono tal que incluye todos los ámbitos de tu existencia. Entonces Él te conducirá, llenándote de frutos, y tu vida se desplegará en una continua acción de gracias.



Confía en Dios

Admirable el proyecto de Dios en la Encarnación del Verbo: Dios se hace hombre para que el hombre se haga Dios. Es nuestra dicha: hijos de tan gran Padre. Y es también la razón de nuestra confianza: no le demos el dolor de comportarnos como si no fuera bueno. A Él le hiere nuestra desconfianza.