Presencia Real



Discurso de la Promesa

Cuando sabemos que tendrá lugar un evento muy importante, lo preparamos cuidadosamente. Jesús hizo lo propio para preparar la Eucaristía, tal como nos relata por extenso san Juan en el capítulo sexto. Enciende la fe de sus oyentes multiplicando panes y peces, y después les habla del verdadero pan de vida. Repite palabras inequívocas: su carne será nuestro alimento y su sangre nuestra bebida. Procuremos abrirnos palmariamente a esa revelación.