Contrición



Contrición camino de santidad

En el sábado de la tercera semana de Cuaresma, la liturgia nos presenta la parábola del publicano y el fariseo. No nos acostumbremos al pecado, ni el nuestro ni al de los demás: al reconocerlo, nos llenamos de deseos de desagravio, y atraemos la gracia de Dios.



Dolor razón de amor

Afrontar el sufrimiento, como hizo Jesús, para desentrañar todo su valor salvífico. Quien no sabe de penas no sabe de cosas buenas: penas es el traje de amadores



Hijo pródigo: contrición

En la víspera del cuarto domingo de Cuaresma, hacemos más viva la invitación de Cristo, que nos pide que lo sepamos acompañar. Aprendemos del evangelio del hijo pródigo, para ejercitarnos en la contrición y porque en él descubrimos la inmensa bondad del Padre.