Pureza de corazón



Pureza de corazón

El hombre ve las apariencias, pero Dios ve el corazón. La pureza –y particularmente la pureza absoluta– es un atributo divino. Nuestro corazón está contaminado por la mancha del pecado, y nos es precisa la continua rectificación para que nuestras obras valgan ante la presencia de Dios.



Virgenes necias y prudentes

Ver a Jesús es la más grande dicha, anhelada por reyes y profetas. El requisito para lograrlo es la pureza del corazón, evitando engancharse a otros intereses, afectos desordenados, deseos que contaminen el licor del amor de Jesús.



Corazones limpios

“Bienaventurados los limpios de corazón”. Planteamiento de máximos; busca lo más alto. Persigue esa pureza de fondo porque lográndola, todos tus pensamientos y todas tus decisiones agradarán a Dios. Advierte los pecados veniales deliberados, vigila tus pensamientos, ten contrición y sigue dócilmente las inspiraciones de Dios.