Rey



Salmo 2: Cristo vence

Dentro de la gran tradición oracional de la Iglesia, san Josemaría recomendaba orar con los salmos, y en particular el salmo 2, mesiánico por excelencia. Siempre actual la rebelión de las naciones contra el Señor y contra su Cristo; siempre actual el único remedio: la Redención obrada por Jesús.



Salmo II: Jesucristo es nuestro Rey

Desde la ideología en la ONU hasta los grandes emporios de la comunicación o de las finanzas, los poderosos de la tierra se alían contra el Señor y contra su Cristo. En el salmo II volvemos a declarar nuestra pertenencia al único verdadero Rey, haciendo que en nuestra existencia la sujeción a su dominio sea total.



Cristo es Rey

¡Viva Cristo Rey! Exclamación con la que dieron su vida muchos combatientes en la cristiada. Jaculatoria que debemos asumir desde el corazón. Cristo reina si elegimos siempre su bandera, y no la del maligno. La alegría y la paz son señales de que Él ha tomado posesión de un corazón.