Pentecostés (incluye Decenario)



Prepara Pentecostés

En la semana siguiente a la Ascensión del Señor mantenemos la ilusión de ser vivificados por el Santificador. Él es “dador de vida”, y hemos de advertir la importancia radical de dejarnos vivir por esa Vida. Trascender el espíritu propio (naturalismo), para actuar como hijos movidos por el Espíritu.



Comienza el Decenario al Espíritu Santo

Cuarenta días después de su Resurrección, Jesús encarga a sus Apóstoles permanecer en Jerusalén a la espera del Espíritu Santo. Diez días para preguntarnos: ¿cuál es mi relación personal con el Espíritu de Dios? ¿Advierto la importancia de su acción para vivir sobrenaturalmente? Él viene a sostener nuestra debilidad con la efusión de sus dones. Distinguir cada uno.