Pecado



Shock ante el pecado

No está de moda hablar de pecado: pero no podemos negar su realidad y sus tremendos efectos. Sensibilidad ante el pecado ajeno y el propio: desagravio y finura de conciencia. Actitud que sepa afrontar el pecado de omisión: hacer el “inventario de las cosas perdidas”.



Creer que tenemos pecado

Por la envidia del diablo entró el pecado en el mundo. Que todos tenemos pecado es una verdad fácilmente comprobable. Pero la existencia del mal no debe llevarnos a acostumbrarnos a él: es sano el shock del alma sensible. Descubrir las realidades pecaminosas y fomentar la contrición.



Siete cabezas de pecados

La llamada al amor queda anulada por el pecado del hombre. ¿Por qué, si es una alianza de felicidad, la rompemos? Detectar los siete orígenes de los pecados, los capitales, de los cuales proceden todos los demás.