Hombre fiel



Fieles en lo exterior y en lo interior

Con el ejemplo de san José, aprendemos que Dios nos espera fieles en la realidad del hoy, pues cada acontecimiento y cada persona son mensajeros suyos. La alegría y la sonrisa ante lo que venga es señal de haberle captado su mensaje. Ser fiel es detectar asimismo las mociones interiores.



San José confía en Dios

La empresa más importante de la historia es la salvación de los hombres. Y Dios no escogió para ella a ángeles perfectos, poderosos e infalibles, sino a hombres limitados. ¿Por qué José? Porqué él, como queda muchas veces de manifiesto, confía en Dios. ¿Confío yo también? La confianza es inseparable del amor, y mi confianza es una manera de honrar a Dios.



San José, vir fidelis.

Quizá el momento más duro de la vida de san José fue cuando advirtió la gravidez de María, su esposa, y resolvió “abandonarla en secreto” (Mt 1, 19). Asume él mismo la culpa, en una situación de perplejidad y desconcierto. Aprendamos a ser fieles a Dios “a pesar de los pesares”, buscando siempre y en todo el cumplimiento de la Voluntad de Dios.