Corrección fraterna



No omitir la corrección fraterna

Más que en términos de comisión, Jesús habla del premio o castigo en términos de omisión. Y una de ellas es desentenderme de la santidad de mis hermanos, pues la caridad bien entendida comienza por casa. Una joya para la corona del Rey, en eso se nos va la vida a cada uno y a todos.



Corrige por y con caridad

La corrección fraterna busca reorientar las desviaciones de otro en su camino a la santidad. Gran obra de caridad, porque se trata de asegurar el cumplimiento de un vocación y una misión únicas en la Iglesia. Atender además a los riesgos que pueden deslizarse en esta práctica.



Haz corrección fraterna

“Si tu hermano peca, ve y corrígelo estando a solas con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano”. La historia de la Iglesia está llena de ejemplos en los que esta advertencia del Señor se ha manifestado llena de eficacia. Comenzando por la corrección que hizo san Pablo a san Pedro. Es un compromiso de caridad, que redunda en la santidad de todos.