Unidad



Unidad es vivir en Dios

Jesús pide al Padre que todos seamos uno en la Unidad de la Trinidad. “Yo quiero”, le dice, y el querer de Dios es omnipotente. La desunión es señal de muerte: que comprenda que la santidad es unión. En la Eucaristía se nos revela el profundo deseo de Dios para unirnos a Él.



Unidad es comunión

Jesús pide a su Padre que todos seamos uno, como el Padre y Él son uno. Esa unión es mucho más fuerte que la meramente afectiva o la de eficacia. La nueva Vida que Cristo nos comunica es la misma Vida de la Trinidad. Nuestra salvación es la unidad, nuestra muerte es la división. Señal de muerte es la murmuración.



La unidad surge de Cristo

En el Octavario para la unidad de los cristianos meditamos la razón de fondo de la unidad: somos un cuerpo, el Cuerpo Místico de Cristo. Nuestra eternidad es vivir en la Unidad de la Trinidad, y desde ahora la comenzamos a vivir en la unidad eucarística. Defender el bien de la unidad, aunque las instigaciones del mal busquen inducirnos a la desunión.