Adorar la Sagrada Eucaristía




Adorar la Sagrada Eucaristía

El mundo no atiende al don eucarístico. Hay que adorar, hay que dar gracias, hay que amar, hay que acompañar. Correspondencia al Amor que ahí se contiene, que es el mismo Amor del Calvario: un Cuerpo entregado, una Sangre derramada.



Amor eucarístico

¿Comprendemos el sentido de la Eucaristía? Un amor que busca la unión y la presencia. El sentir del Corazón de Cristo anhela que le correspondamos. Ejercitarnos en la fe: hay ahí un rostro, una mirada, una sonrisa, una vida afectiva que anhela unión y fusión.



La Sagrada Eucaristía anuda misterios

Cantemos el misterio de este Cuerpo y esta Sangre que se da como precio para la Redención. En él se anudan los dogmas de nuestra fe: Trinidad, Encarnación, Maternidad divina, salvación, vida eterna. Si la Iglesia se hace en la Eucaristía, ahí la haremos en la etapa que comienza con el cónclave y el nuevo Papa.