Adorar la Sagrada Eucaristía




Adorar la Sagrada Eucaristía

El mundo no atiende al don eucarístico. Hay que adorar, hay que dar gracias, hay que amar, hay que acompañar. Correspondencia al Amor que ahí se contiene, que es el mismo Amor del Calvario: un Cuerpo entregado, una Sangre derramada.



Yo Soy

Dentro de la Octava de Corpus, en la víspera del Sagrado Corazón, consideramos la verdad de una presencia: Yo soy el pan vivo. Identificación: ese Pan es Él; Él es ese pan. Y ahí late un corazón amoroso: el de Jesús Sacramentado, cuyos latidos debemos percibir.



Amor eucarístico

¿Comprendemos el sentido de la Eucaristía? Un amor que busca la unión y la presencia. El sentir del Corazón de Cristo anhela que le correspondamos. Ejercitarnos en la fe: hay ahí un rostro, una mirada, una sonrisa, una vida afectiva que anhela unión y fusión.