Cruz



Gloriarse en la Cruz

Nuestra gloria, como la de san Pablo, ha de ser la Cruz de nuestro Señor Jesucristo. De ahí brota toda gracia: tener el sexto sentido de descubrirla, porque tengo la fe de asociarme en ella a Jesucristo: “Donde Yo estoy, ahí estará también mi servidor”. El que es de Cristo, entiende que ese es también su destino.