Eternidad



La caducidad de la vida

La Sagrada Escritura invita a no olvidar la caducidad de nuestra vida. Como las medicinas o los alimentos, tenemos una fecha de caducidad. Pedimos con el salmo 89: “Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato”. Atender al aprovechamiento del tiempo mental siguiendo las directrices del número 135 de Surco.