Eternidad



Jesús juzga como Juez

“¡Oh insensatos y duros de corazón!” Jesús reprende a los discípulos de Emaús, y éstos aceptan la corrección. Siguen escuchando al Señor y acaban con el corazón encendido. Jesús es nuestro Juez. Nos presentaremos ante Él en nuestro juicio particular, pero desde ahora podemos escuchar su voz al orar. De este modo no habrá sorpresas el día del juicio.