Contemplación



Adelanta el Cielo con la contemplación

El Cielo es nuestra esperanza. No nos alegramos por otra razón, sino porque nuestros nombres están escritos ahí. Descubrir la puertita por la que podemos entrar al Cielo desde ahora: la vida contemplativa. En ella, el centro de atención no soy yo, sino Jesús. Esa mirada a Él es renuncia a mí. Santa Teresa enseña a lograrlo en tres sencillos pasos.



Conoce al Creador

La teología nos enseña a ir del Dios Uno al Dios Trino. Antes de conocer la revelación de su intimidad, lo conocemos por sus obras. Y sería ceguedad e ingratitud no admirarnos y no alabarlo por su Creación. Prueba de su amor, espera de nuestra parte la correspondencia de amor en las normas de piedad..



Jesús nos aguarda junto al pozo

Es Jesús el que espera a la mujer que fue a buscar agua. Imagen de nuestra oración: es el Señor quien nos ansía para unirse a nosotros en la contemplación. Él es el amor que busca correspondencia, un amor potenciado al infinito. Nuestra vida de amor es una respuesta al Amor. Aunque no sea nuestro amor sensiblemente sumo, debe ser apreciativamente sumo.