Sagrada Escritura



Tus palabras las guardo en mi corazón

Valoremos las palabras reveladas, que son verdad y vida. Adhirámonos a ellas con plena certeza, y encontraremos siempre luz para nuestro actuar y paz en nuestro corazón. Tengamos un elenco personal de frases predilectas, y pongamos en práctica la lectio, meditatio, oratio, contemplatio.



Vive de su Palabra

Si permanecen fieles a mi Palabra, serán verdaderamente discípulos míos, conocerán la verdad, y la verdad los hará libres (Jn 8, 31). Agradecer al Señor que nos haya dejado su Palabra… con obras, es decir, meditándola hasta que se haga carne de nuestra carne. Quizá nos sirva formular un elenco de frases de Jesús para cada circunstancia y para cada estado de ánimo.



Un salmo para cada necesidad

Los salmos manifiestan las diversas situaciones del alma humana: angustia, agradecimiento, gratitud, alabanza, queja… En la economía de la salvación podemos interpretarlos en clave cristológica, y alimentar con ellos nuestra vida de oración. Pero hemos de hacerlos nuestros, rumiándolos, conectando la cabeza y el corazón. De ese modo podremos comprender mejor el corazón de Dios.