Septiembre



Septiembre 20

Solo Dios es santo

“Esta es la voluntad de Dios, vuestra santificación”, señala san Pablo en la carta a los tesalonicenses. Este es el proyecto de Dios pero, ¿qué es la santidad? No consiste en ser tan solo bueno, o fuerte, o sabio: es entrar en lo no-terrenal, es decir, en lo propio de Dios; insertarse en su Ser y en su Amor. O, en palabras equivalentes, amarlo para que se produzca la unión que nos diviniza.



Septiembre 21

Mateo abre a Jesús su casa

Entre los doce apóstoles había de todo: pescadores, zelotes, un publicano: Mateo. A la primera invitación del Señor, lo sigue y le ofrece un banquete en su casa. Jesús acepta, corriendo el riesgo de las críticas al comer en casa de un publicano y pecador. El Señor aceptará también las invitaciones que le hagamos a nuestra casa interior, pues Él anhela esa recepción. Mantengamos una oración continua, sabiendo que la oración depende del amor.



Septiembre 22

José enseña a orar

Santa Teresa recomienda que tomemos a San José como maestro de oración. Y es que él tenía una relación singularísima, especialísima con Jesús y con María. Todo en su trato con ellos nos habla de cariño, de cotidianidad, de ternura, de confianza, de amistad. Busquemos modos como los suyos en nuestra vida de oración.