Septiembre



Septiembre 5

Vengo a hacer tu voluntad

Desde el principio de su vida (“He aquí que vengo a hacer tu voluntad…”, hasta el “Todo está cumplido”), Jesús cumple la voluntad del Padre. Hagámoslo nosotros, aceptando los designios de la Providencia, escuchando la palabra de Jesús y siendo dóciles a las inspiraciones del Espíritu Santo.



Septiembre 6

Convocar con alegría

… medos, partos, elamitas… la multitud que escucha el primer sermón de san Pedro proviene de Asia, de África y de Europa, es decir, todos los países entonces conocidos. Ha dejado de ser la Iglesia de Jerusalén para convertirse en la Iglesia universal, católica. Nuestra tarea en el mundo es “convocar para la salvación”, y estamos invitados a hacerlo con alegría.



Septiembre 7

Para que todo funcione

Cuando no tenemos energía eléctrica andamos a oscuras y los aparatos no funcionan. Algo semejante ocurre con el Espíritu Santo: si está actuando, todo funciona. Al igual que la electricidad, al Espíritu Santo no lo conocemos más que por sus efectos, es decir, por los frutos que produce en nuestra vida: el amor, el gozo, la paz, la paciencia, la bondad…