Presencia Real



Cree y confiesa la Eucaristía

La invitación es a salir de nosotros mismos para centrarnos en lo verdaderamente importante: Jesús presente en la Eucaristía. Dios permite que también lo negativo dé testimonio de su real presencia, por ejemplo, en la actitud de los poseídos por el demonio ante ella. Que nos remueva la rutina o el desafecto la seguridad de que ahí hay Alguien.



Propósitos eucarísticos

“Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”. ¿Por qué desea alguien estar con otro? Porque lo ama. El amor unitivo de Jesús se manifiesta en la Eucaristía. Hagamos propósitos eucarísticos, bien referidos a la Misa, bien a la Comunión, bien a la compañía de los Sagrarios. Son millones de dólares que invertimos en el Banco del Cielo.



El milagro de la Eucaristía

La Eucaristía es una suma de milagros: en primer lugar, la transubstanciación. Luego, la presencia de un Cuerpo multiplicado en miles de lugares y en millones de Hostias consagradas. Además, el milagro de hacer presente, sobre el altar, el sacrificio del Calvario. Y el milagro mayor, en el que se apoyan todos: el del inconcebible Amor de Dios que ha querido quedarse silencioso, humilde, paciente, sencillo, oculto en el Pan.