Amor a Jesús



Para amarlo hay que rozarlo

Estamos invitados a re-conocer a Jesús. “Solo aquellos que tienen la sabiduría de Dios son los que lo reconocen”. Es verdad que nosotros lo conocemos, pero podemos re-conocerlo con una mayor cercanía, en la continuidad para tratarlo, en la confianza. “No os conforméis con un trato superficial; dejar que reaccione el corazón”, invitaba el beato Álvaro. ¿No podría ser más personal, más continuo, más hondo, mi trato con Jesús?



Ama siempre a Jesús

El rey Saúl desagradó a Dios por no cumplir la voluntad divina. Busquemos hacer con gozo interior la voluntad de Dios. Él nos manda que vivamos amando, pues entonces somos verdaderamente imagen y semejanza suya.



Jesús Alfa y Omega

Cuando nosotros amamos a Jesús, el Padre celestial nos ama como lo ama a Él, porque el Verbo es la Obsesión del Padre. Nuestra vida no es sino partir de Cristo –Alfa- para llegar a Cristo –Omega-. María nos lo muestra en Belén y en el Calvario.