Ir a Jesús manso y humilde de corazón
El Señor nos invita a ir a Él. No solo con Él, como si camináramos juntos, sino a ir a su Persona para que nos alivie de cualquier carga. Debemos tomar su yugo, que nos aúna con Él. Pero aprendiendo la lección en la que quiere que nos fijemos: la mansedumbre y la humildad, que consisten ante todo en dejar que Dios conduzca nuestra vida, sin rebeldías ni quejas.
Busca, Encuentra, Ama
“Vengan a Mí todos los que están cargados y agobiados, que yo los aliviaré”. Nuestro descanso verdaderamente profundo está en Jesús. Vengan a Mí… nos dice Jesús. Todo nuestro esfuerzo debe concentrarse en la búsqueda de Aquel que nos ha buscado antes. Entonces lo encontraremos, y lo amaremos.