Rey también del mundo interior
El reinado de Cristo es de amor. Eso se logra cuando le permitimos que sea el protagonista de nuestro mundo interior. Que sea el Rey de nuestros pensamientos, afectos, recuerdos, ilusiones. El protagonista de la película. Para lograrlo, dedicar diariamente un tiempo a la oración.
Ser rico para Dios
El lunes de la semana XXIX del tiempo ordinario se nos ofrece la parábola del rico insensato. Jesús invita a “ser rico de lo que vale ante Dios”. Y, ¿qué es lo que vale ante Dios? Cristo, su Amado, su Verbo, que tiene que asimilarse a nosotros. Pan y Palabra: Hostia y oración: ahí se mide mi unión con Cristo.