Humildad



La humildad es asunto de ontonlogía

Jesús nos salva ex obedientia et caritate. María pronuncia su y se desencadena la liberación del pecado. María oye al enviado de Dios y abre su corazón. Jesús ora y hace siempre lo que a su Padre le agrada. Nuestra vida es ante todo oír, para ser conducidos a gozar del designio de Dios. Hagamos silencio en nuestro abismo interior y ahí Dios nos hablará de continuo.



Andar en verdad

Jesús corrige las pretensiones protagónicas de sus apóstoles, invitando a ser el último. Recomenzar a aprender a ser humilde, pedía el beato Álvaro. Porque reaparecen los brotes del yo, que se infiltran por todos los resquicios. La humildad es la verdad de reconocer nuestra nada, y de abrir espacios al amor.



La humildad trae descanso al alma

Jesús nos dice que aprendamos de Él la mansedumbre y la humildad de corazón… entonces encontraremos descanso para nuestras almas. Pescar al vuelo las oportunidades que Dios nos manda, porque tiene un gran interés en hacernos crecer en esta virtud. Letanías de la humildad compuestas por el cardenal Rafael Merry del Val.