Amor a Dios




Ama más

El mensaje de Jesús rompe los esquemas: no se trata de situarnos en la justicia sino en el amor, que va siempre más allá. Mientras más generoso seas con Dios, Él lo será contigo.



Aquel que me ama…

Aquel que me ama, guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos en él nuestra morada. Pedir amor supone darlo antes. Guardar su palabra es la consecuencia. Hacer que se nos entrañe, al descender a las regiones abisales de nuestra alma. Entonces nos identificaremos con el Hijo, y nos convertiremos en morada de la Trinidad, adelantando el Cielo.



Responde en el amor

La voluntad de Dios es justa y eternamente amable. Sus preceptos reconfortan el alma. Nuestra respuesta a la llamada es libre, pero no con la libertad del esclavo que anhela la liberación de sus cadenas, sino con la libertad del hijo que desea complacer a su Padre.