Correspondencia eucarística
Ante la locura de amor de la Sagrada Eucaristía, una palabra clave es correspondencia. La pretensión de Jesús al entregársenos como alimento nos descubre su íntimo deseo: la unificación. ¿Correspondemos? Hambre y sed de comulgar, educando nuestros deseos, mortificando aquello que pueda ocupar el lugar del deseo esencial, el deseo de unión.
Comulgar con el Alma de Cristo
La oración medieval Anima Christi es quizá la oración más repetida para después de comulgar. Nos permite referirnos al Señor de manera directa. La primera invocación, referente al Alma que está presente en el Pan, nos recuerda que ahí está Alguien vivo, y que está con sus facultades y potencias, y que de la plenitud de gracia de esa Alma participamos todos.