Comunión



Banquete Eucarístico

La invitación al Banquete fue desoída, y el desaire hace sangrar al Corazón de Cristo. El manjar es Él y los hombres, muriéndose de hambre, no buscan saciarse en él. ¿Cómo tomar más conciencia del Alimento que guarda en sí todo deleite? Buscar el incremento de las virtudes teologales para lograrlo.



Comunión: unión de amor

“Toma, come. Anímate, te invito Yo”. Nosotros no nos atreveríamos a tanto: comernos a nuestro Dios. Revelación del más hondo deseo de Jesús: la unión indisoluble con aquellos que ama. Preparación remota, próxima e inmediata. Embriagarnos de la efusión del Espíritu luego de comulgar.



Comer un Cuerpo

El Pan eucarístico es un pan vivo. ¿Alcanzaremos alguna vez a intuir lo que eso significa? Es una carne, que debemos recibir con hambre. ¿He aprendido a aprovechar todas las oportunidades de comulgar? ¿Recibo ese Pan vivo con las disposiciones de María?