Comunión



Amor presente en el Pan

Acompañemos a Jesús que va la tarde del Jueves de Betania a Jerusalén, donde lo esperan Pedro y Juan, que han preparado todo lo concerniente a la Cena de Pascua. Meternos en su Corazón para experimentar el porqué del ansia por quedarse en el pan. Amor con amor se paga, entrega con entrega. Ejemplo del niño mártir san José Sánchez del Río.



La misma sangre

Parábola de gran profundidad: la vid y los sarmientos. Jesús es vid: se ha hecho tierra, se ha encarnado para que nosotros podamos formar parte de Él, como los sarmientos con la vid. Viene así a descubrirnos la unión indisoluble entre Él y nosotros que se realiza particularmente al comulgar, pues ahí recibimos su Sangre, Sangre de la alianza entre Él y cada uno de los que comulga.



Comunión es unión común

La comunión eucarística sintetiza el proyecto de Dios sobre el hombre: estamos llamados a la unión con Él. Es un adelanto de la unión de la eternidad, y “el verdadero efecto de la Eucaristía es la transformación del hombre en Dios” (Santo Tomás). Pensar en el fervor de los santos eucarísticos: san Juan Apóstol, san Pío de Pietrelcina, san Juan Pablo II, san Josemaría…